Canarias ha tenido en los últimos
15 años una expansión económica muy importante.
Se han alcanzado niveles de bienestar económico y nivel
de vida impensables hace 30 ó 40 años. Recordar
sólo que Canarias pasó momentos económicos
muy duros cuando la única salida económica era
la emigración, principalmente al continente americano
y sobre todo a Venezuela.
El problema económico
fue importante debido a una serie de razones: escasez de
agua, terreno muy accidentado que dificultada la agricultura
a gran escala, poca industrialización, lejanía
de los mercados europeos, territorio fragmentado en islas,
escasa cualificación del personal, etc.
Sin embargo,
en la década de los sesenta comienza con fuerza el
sector turístico a desarrollarse. Zonas como Playa
del Inglés, Maspalomas, Puerto de la Cruz, Playa
de las Américas, etc., comienzan a desarrollarse
con la industria del turismo. En Lanzarote comenzó
un poco más lento, pero con la mano de un artista
importante que le dio a la isla personalidad propia: César
Manrique.
El turismo ha
sido sin duda el motor económico de Canarias. Por
esa razón el Gobierno y las autoridades de Canarias
son conscientes de que debe cuidarse la industria turística.
Los recursos naturales que tiene Canarias son nuestra principal
riqueza y es en ese área donde el Gobierno quiere
hacer un esfuerzo en la conservación del territorio
y del paisaje. Sin embargo, para conseguir que el desarrollo
económico y social sea duradero, y que la conservación
de los recursos naturales sea compatible con ese desarrollo,
se necesita la actuación de políticos que
con la creación de leyes, frenen la expansión
de sectores que pueden deteriorar el territorio.
En los últimos
años se ha acelerado el crecimiento turístico
(construcción de apartamentos, hoteles, casas, y
edificaciones de todo tipo) y también el crecimiento
de población exterior atraída por las buenas
condiciones económicas. Por tanto las leyes que está
aplicando el Gobierno van dirigidas a frenar la construcción
de apartamentos y plantearnos al mismo tiempo qué
desarrollo queremos para nuestros herederos. En suma, lo
que el Gobierno quiere es más calidad y menos cantidad,
y en definitiva, parar la construcción de complejos
de apartamentos y permitir la construcción sólo
de hoteles de categoría superior ligados a determinados
equipamientos de ocio y salud. Por ejemplo, podría
ser un hotel de 5 estrellas que además de alojamiento
ofrezca balnearios, talasoterapia, cuidados de la salud,
etc.
Otra de las actuaciones
que son posibles en la actualidad, es la rehabilitación
de hoteles, apartamentos y complejos turísticos que
necesitan ser renovados pero sin aumentar la capacidad de
los mismos.
Se pretende también
reducir la oferta de camas o parar su crecimiento y además,
planificar las licencias de construcción que se aprueben
desde ahora. Sin embargo, cada isla es un mundo diferente,
y por esa razón, las islas menos desarrolladas turísticamente
como La Palma, La Gomera y El Hierro deben tener un tratamiento
diferente porque allí la presión no ha sido
tan fuerte como en las demás.
Por otro lado,
se quiere potenciar formas de turismo alternativas como
puede ser el turismo rural. Se permitirá y en algunos
casos se ayudará a desarrollar esa forma de turismo
diferente al existente hasta ahora. También
se contribuirá a la conservación de edificios
histórico-artísticos declarados formalmente
como tales o en edificios de interés arquitectónico
catalogados por el planeamiento urbanístico.
También
se permitirán hoteles ligados a campos de golf, puertos
deportivos, o parques temáticos, instalaciones deportivas
y de salud, medicina preventiva, balnearios..
Se quiere en
suma, que Canarias no cometa los errores que han sucedido
en otras zonas de España como la Costa del Sol, donde
con la construcción turística se ha deteriorado
en muchos casos el paisaje, y donde solo se ha tenido en
cuenta el turismo de masas. Por tanto, lo que el Gobierno
pretende es más calidad y menos cantidad.