Crear una empresa no es tarea fácil.
La complejidad dependerá del tipo de negocio en el
que estamos pensando. A continuación se detallan algunos
de los importantes factores a tener en cuenta al pensar en
un negocio.
Marco
y entorno económico. Será importante
en primer lugar pensar en aspectos sociales, económicos
(precios de las materias primas, renta que tiene la población
que va a comprar nuestro producto, precio del dinero, distribución
de la renta de los consumidores de nuestro producto, etc.)
Análisis
del sector, características del mercado y elección
del producto. Aquí debemos cuestionarnos
si vamos a innovar con un producto nuevo, si vamos a tener
una franquicia, o va a ser un producto industrial. Una vez
seleccionado y diseñado el producto o servicio que
vamos a vender, tendremos que estudiar la demanda que va
a tener nuestro producto (clientes a los que irá
dirigido nuestro producto o servicio), es decir, ver las
necesidades de los consumidores a los que vamos a vender
nuestro producto o servicio y la oferta (competidores a
los que nos vamos a enfrentar). Por tanto, será clave
ver las características de mi producto o servicio
y qué tipo de clientes podrían estar interesados.
También es importante ver la dimensión de
las empresas del sector para ver el precio de los competidores.
Lugar
del negocio. Será importante también
definir el lugar, sitio y edificio donde nos ubicaremos.
El local donde desarrollaremos la actividad habrá
que acondicionarlo con obras o reformas que serán
un coste a considerar.
La
distribución que va a tener nuestro producto.
Será importante pensar en cómo distribuir
el producto para hacerlo llegar a los clientes. Venta a
intermediarios, mayoristas, detallistas, y por supuesto,
los costes de distribución.
Plan
de inversiones, con la materialización en
equipos, terrenos, edificios, materias primas, mobiliario,
etc. Aquí es importante pensar en cómo conseguir
el dinero para financiar el negocio (nuestros ahorros, préstamos
bancarios, préstamo privados de familiares o amigos,
préstamos oficiales, subvenciones, etc).
Relaciones
laborales que tendrá la empresa. Ver de
cuántas personas necesitaremos, calificación
del personal, responsabilidades y tareas para cada persona
y cuál será el coste de sueldos y de la Seguridad
Social que deberá pagar la empresa cada mes.
Elección
de la forma jurídica que tendrá la actividad.
Comenzando como persona física, haremos una sociedad
civil particular SCP, constituiremos una sociedad (sociedad
limitada -S.L.- o sociedad anónima -S.A.-). Si nos
decidimos por una sociedad, quién será nuestro
socio, cuál será su participación en
la empresa, qué experiencia tiene en este negocio,
etc. Debe también pensarse en los costes que tendrá
poner en marcha la forma social que hayamos decidido.
Precio
del producto. Para esto tendremos que prever el
coste que tendrá el producto o materias primas que
necesitaremos, el coste de la mano de obra, los gastos generales
de la empresa, precio de los competidores, etc. También
hay que pensar en las formas de facturación, al contado,
a crédito, y los descuentos si se paga al contado.
Previsión
de ventas. Es importante prever qué facturación
vamos a tener porque debemos cubrir costes. Tenemos que
saber de antemano que hay un periodo de maduración
hasta que los clientes conozcan el producto, el sitio donde
comprarlo, la calidad, etc.
Política
de publicidad-promoción y comunicación de
la empresa. La promoción de ventas, las relaciones
públicas y la publicidad, será un factor muy
importante para dar a conocer nuestra empresa. También
haremos una comparación de las técnicas publicitarias
(degustación del producto para que el cliente lo
pruebe, prensa, radio, televisión, folletos publicitarios,
revistas especializadas, etc).