Ya puede olvidarse de los polvorientos
y caóticos archivos de papel. Ha llegado la e-factura.
Toda empresa española, independientemente de su tamaño
o sector de actividad, cuenta con el amparo de un marco jurídico
que da validez legal al intercambio digital de facturas electrónicas.
La combinación del sistema de Intercambio Electrónico
de Documentos, la firma digital y la factura electrónica,
que cuenta ya con total validez legal, permitirá a
miles de empresas evitar errores, rebajar los costes administrativos
y ahorrar tiempo y reducción de problemas judiciales,
y además es ecológica (no papel). El envío
de este tipo de facturas es realmente sencillo, pero además
de contener iguales datos que las tradicionales, deberán
incluir la firma digital.
El proceso de facturación
tradicional de una compañía exige dedicar
importantes recursos humanos y materiales a esta tarea.
La llegada de la factura electrónica con firma digital
permite un ahorro de costes de entre dos y cinco euros por
factura (la cantidad varía en función del
volumen de facturas emitidas, la complejidad de la factura,
el grado de automatización que emplee la empresa...)
al eliminar por completo el papel, la impresión,
los gastos de envío y el tratamiento manual –en
el caso de la emisión de facturas– y los gastos
de recepción, manipulación y almacenamiento
para quien las recibe. Otros beneficios para las empresas
son la reducción de errores en las solicitudes de
compra y en la emisión de facturas, la actualización
de catálogos internos de forma continuada y la optimización
de procesos internos.
Para dar validez legal a una
factura electrónica, tan sólo es necesario
que esté firmada digitalmente, de forma que se garantice
la seguridad de los datos y que éstos no hayan sido
modificados (integridad), así como la identidad del
emisor (autenticidad). Para que el sistema funcione, basta
con la conformidad por parte del receptor de la factura.
Los principales beneficios que traerá consigo la
factura digital se resumen en dos bloques:
Reducción
de costes
a. Ahorro de tiempo y personal en tareas que no aportan
valor.
b. Mayor productividad del personal antes dedicado a la
introducción de datos o gestión de documentos.
c. No necesitamos sellos, papel ni ensobrado.
d. Archivado de las facturas de forma electrónica,
evitando archivar el papel.
Mayor
disponibilidad de los datos
a. Transmisión electrónica (EDI)
b. Automatización e integración de los datos.
c. Los datos no contienen errores.
d. Integridad del contenido y seguridad de la identidad
del emisor (muy difícil suplantar la identidad)
Las 3.600 empresas de
gran consumo que emplean la factura digital en España
se ahorran 29 millones de euros al año por la reducción
de costes derivada de simplificar las tareas administrativas
y eliminar los gastos de papel. Como características
de la factura digital podemos resumirlas en:
Necesaria
la conformidad por parte del receptor para trabajar.
Para
dar validez legal a una factura simplemente es necesario
que esté firmada digitalmente.
No
es necesario estar autorizado por la Agencia Tributaria
ni firmar ningún contrato.
Se
suprime la homologación del software y las notificaciones.
Como resultado se obtiene un sistema ágil y sin burocracia.
Se
acepta cualquier medio de transmisión, esto es, a
través de Internet o a través de un mensaje
de correo. La única condición es que estén
firmadas digitalmente. De esta manera garantizamos la identidad
del emisor y que los datos son seguros y no han sido modificados
por terceros.