China es el país más
poblado de la Tierra: ronda los 1.300 millones de habitantes,
lo que equivale a un tercio de la población de Asia
y una quinta parte del total mundial. En la actualidad, el
crecimiento de la población es escaso: el índice
de fecundidad es de 1,8 hijos por mujer. El objetivo principal
de esta política antinatalista se ha cumplido y desde
2002 es más moderada y permisiva. En la actualidad,
la tasa de crecimiento de la población china es del
0,7%. La reducción del número de nacimientos
se debe al control de la natalidad en las últimas décadas.
Las tres cuartas partes de la población vive en el
campo, por tanto, es un país eminentemente rural.
La economía china aumentó
en el año 2007 un 11,4%, tres décimas más
que en 2006, por encima del 10% por quinto año consecutivo
y el mayor en los últimos catorce años, por
lo que mantiene el cuarto puesto mundial. China se convertirá
en pocas décadas en la primera potencia económica
mundial. Así, por ejemplo, en agosto de 2007 consiguió,
por primera vez, exportar más que cualquier otro
país del mundo. China continúa, por tanto,
tras EE.UU, Japón y casi alcanzando a Alemania.
Este asombroso crecimiento económico
de China ha elevado mucho su renta per capita, proporcionando
a la población de la República Popular China
un mayor bienestar. Pero el meteórico desarrollo
de la economía china no ha estado exento de un alto
coste social y ambiental para el país. Mucho se habla
de China y de sus habitantes, pero pocos dicen que un pequeño
porcentaje tiene el dinero necesario y suficiente para poder
comer carne, aceites de calidad y farináceos. La
gran mayoría (quizás 1.000 millones) son los
que se la pasan comiendo arroz y verduras.
La principal estrategia competitiva
del gobierno para atraer inversiones extranjeras, ha sido
ofrecer paquetes de incentivos fiscales y un marco regulatorio
sumamente laxo en materia de derechos laborales y protección
ambiental, que aunado al bajo coste de inversión
inicial y mano de obra, han convertido a la nación
asiática en el primer destino de inversión
extranjera directa a nivel mundial. Atraídas por
el bajo nivel de los sueldos y la docilidad de los trabajadores,
cada vez más empresas internacionales desplazaron
sus líneas de producción a China (el 'taller
del mundo'). A su vez, empresas chinas comenzaron a establecerse
fuera de las fronteras nacionales. El caso más destacado
ha sido la adquisición de la división de computadoras
de la empresa norteamericana IBM por parte de la china Lenovo.
Sin embargo, este desarrollo no está exento de problemas:
China se convirtió en 2007 en el mayor emisor de
gases que contribuyen al efecto invernadero, superando a
Estados Unidos (en términos per capita, todavía
en torno a un tercio). Excederá las emisiones de
CO2 de los Estados Unidos en una década, y tiene
el dudoso honor de albergar dieciséis de las veinte
ciudades más contaminadas del mundo.
Desde el punto de vista turístico,
China continuará su imparable avance en la lista
de los destinos turísticos internacionales preferidos
y ocupará el tercer lugar a lo largo de 2008. El
destino turístico preferido continúa siendo
Francia, seguido de España y Estados Unidos. Estados
Unidos recibió en 2006 51,1 millones de turistas,
sólo ligeramente por delante de China, con 49,6 millones.
Si China sigue mantiene su ritmo
económico, pasará a ser la mayor economía
del mundo dentro de veinte años sobrepasando a Estados
Unidos. Si continúa el crecimiento chino, su mercado
de consumo será el segundo del mundo para el 2015.
Los chinos ya consumen el 32% de todo el arroz que se produce
en el mundo, utilizan el 47% del cemento para construir
y fuman uno de cada tres cigarrillos.
En cuanto a este 2008, el primer
ministro chino dijo recientemente que será "el
año más complicado para la economía
china". Las incertidumbres en los mercados internacionales,
los malos resultados empresariales y una inflación
por las nubes, están pasando factura al mercado y
a la economía china.
A todo esto se suma un mercado
inmobiliario cada vez más débil y es que los
problemas inmobiliarios internacionales también han
salpicado a China.
Como conclusión, decir
que dentro de pocos años será la primera potencia
mundial, teniendo más influencia en la importancion
y exportación. Por tanto, habrá que tener
presente que el inglés ya no será el idioma
dominante, sino que habrá que ir aprendiendo chino
en las escuelas occidentales como idioma del futuro.