Estamos inmersos en una crisis económica sin precedentes. Cada día los medios de comunicación nos hablan de lo mal que van las cosas y que no hay una crisis, sino dos:
A) Crisis financiera, que ha sido creada por las instituciones financieras tanto internacionales como nacionales. La aparición de hipotecas basura en USA (subprime) fue el desencadenante de la situación actual, pues los bancos daban dinero a quien no podía pagarlo.
B) Crisis inmobiliaria. Está ligada a la crisis financiera. Personas que compraban una propiedad y esperaban tres o cuatro años para luego revenderla, tenían unas ganancias impresionantes casi de ficción.
El número de parados no para de crecer. Ya hay más de 22.000 personas en paro en una población que ronda las 130.000 personas en la Isla. Ha bajado considerablemente el nÚmero de turistas que nos visitan a Canarias y concretamente a la Isla de Lanzarote (bajada de más del 20%) Nuestros principales clientes son los alemanes y los ingleses, y esta Isla depende directamente de cómo va la economía de esos países. El sector primario (agricultura y pesca) fue prácticamente abandonado y nos damos cuenta que las Islas Canarias apostaban por el "monocultivo" del turismo, cuando jamás se debió dejar esas actividades, pues en economía la diversificación es fundamental para tener varias vías de escape.
En el tema inmobiliario, el gran problema que tenemos es que aún hay propietarios que no han asimilado la nueva situación en la que nos encontramos. Por ejemplo, los propietarios de locales y de viviendas se resisten a bajar los alquileres, pero el mercado no tardará en hacerles ver que con alquileres altos no tendrán inquilinos.
Otro de los grandes problemas es la carestía de la cesta de la compra. Por mucho que nos digan que la carestía se debe a los "costes de transportes" y la "doble insularidad", el ciudadano normal está harto de oír esa repetida canción. La verdad es que la alimentación en Lanzarote está en manos de dos grandes cadenas y se resisten a bajar precios. En las islas mayores están instaladas las grandes superficies (Carrefour, Alcampo, Mercadona, etc.) compitiendo por ganar mercado, pero en Lanzarote prácticamente es un monopolio. Por fin la cadena de alimentación Lidl se va a establecer en Lanzarote y esto supondrá el comienzo de las grandes superficies en la Isla. Sin embargo, el asentamiento de las grandes superficies va ligado a que haya suelo comercial apropiado, pero es que el Plan General de Ordenación Urbana de Arrecife no arranca por motivos políticos y quizás por conveniencias empresariales.
Atrás queda la década de los ochenta y noventa, donde obreros especializados necesarios en el sector de la construcción, ganaban más que los universitarios. Personas especializadas como yesistas, electricistas y fontaneros, entre otros, ganaban mucho dinero, pues había que terminar rápido las construcciones para vender, pues todas las promociones inmobiliarias que se terminaban se vendías. Ahora, sin embargo, las cosas han cambiado y vemos que lo que estábamos viviendo era más una ficción que una realidad.
Está claro que existen otros destinos turísticos, pero la singularidad de la isla de Lanzarote, su equipamiento e infraestructura turística y la larga experiencia en el sector que tenemos es un valioso tesoro que debemos preservar. Centrémonos en dar calidad al turista, en ser cordiales con ellos, en ponerles una sonrisa que nada cuesta. A todos nos gusta que nos traten bien cuando vamos de vacaciones. Aprovechemos esta situación difícil para renovar, modernizar lo que tenemos, crear ocio para el turista (los turistas que nos visitan con niños apenas tienen opciones para los pequeños), formar a la mano de obra, reconvertir esos viejos complejos turísticos desfasados, mejorar nuestro aeropuerto como puerta de entrada, hacer agradable la visita de los cruceros que nos visitan organizando mercadillos, mejorar los espacios públicos en cuanto a limpieza y estética, y en suma, hagamos que los visitantes queden encantados con esta Isla y con las personas que nos visitan.
Que de una vez por todas los políticos y los empresarios de esta Isla dejen de lado sus disputas y se pongan ya de acuerdo, para desatascar los grandes problemas que hay, pues si no es así, la cosas van a seguir empeorando y todos vamos a perder.
Ahora se impone, por tanto, ajustarse a la nueva situación en la que estamos inmersos, ponernos de acuerdo, ir todos en una misma dirección, y sobre todo, desarrollar la creatividad. Como dijo Einstein: "No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura".