España ha experimentado una espectacular transformación en los últimos
veinte años. Era un país exportador de mano de obra (emigrantes) que se
dirigía fundamentalmente a los países avanzados europeos. Sin embargo, con la entrada en la Unión Europea y la modernización del país, se ha dado
un salto importante. Este despegue económico se ha extendido también al
deporte, las artes, la arquitectura, etc.
Las empresas españolas están presentes con sus empresas multinacionales
(bancos, telefonía, obra civil...) en muchísimos países europeos,
americanos y asiáticos. Ha pasado, por tanto, a ser un país miembro del
selecto club de las economías más avanzadas del mundo.
La economía española ha estado centrada en los últimos años en la
construcción. Este importante sector ha sido generador de mucho empleo. La
construcción de viviendas ha dado trabajo a más del 8% de la población
activa española y ha sido, sin duda, el motor de la economía española
durante los últimos diez años. Sin embargo, con la actual crisis
inmobiliaria, este sector ha dado un frenazo. La consecuencia es un gran
mercado de viviendas vacías que no logran venderse.
Por otra parte, la economía española ha tenido otro importante motor
que ha aportado buena parte del crecimiento económico español: el turismo. El turismo ha supuesto más del 10% del Producto
Interior Bruto (PIB) de la economía. Pero la crisis económica de los
principales mercados emisores de turismo (Inglaterra, Alemania, etc.)
y el empuje de países como Turquía, Marruecos, Túnez y Croacia,
entre otros, con precios mas atractivos que los españoles, han ocasionado un
considerable descenso de turistas. La aparición del euro supuso un
encarecimiento del paquete turístico español, en comparación con esos
otros países mencionados con precios más ventajosos.
Son estas y otras
razones las que han motivado plantear un cambio de modelo económico
con apoyo a sectores mas dinámicos e innovadores. Y es que el actual
modelo económico de España está agotado. Atrás quedan los ritmos de
crecimiento económico de los años noventa y de esta década. La economía
española crecía cada año entre el 3 y el 5%. Ahora, sin embargo, sumidos
en una gran crisis y con las tasas de paro más altas de toda Europa, la economía española ha dado síntomas evidentes de necesitar un
cambio de estrategia hacia un nuevo modelo económico.
Recientemente estuvo en España Paul Krugman, premio Nobel de economía.
Según él, si el gobierno español no toma importantes medidas,
especialmente en el terreno laboral, las consecuencias pueden ser
dramáticas. Según este prestigioso economista, España debe acometer
profundas reformas laborales. La más importante es la reducción de los
salarios, tema muy complicado para asumir por un gobierno socialista.
El gobierno español, consciente de los problemas de la economía, va a
enfocar su estrategia en:
1. La innovación y apoyo del empleo cualificado, y de la buena formación de
trabajadores.
2. Apoyo a sectores relacionados con las energías renovables y la
eficiencia energética. Decide para ello, potenciar la industria del
reciclado, las telecomunicaciones, la gestión y tratamiento de aguas, la
gestión y tratamiento de residuos, el fomento de la fabricación de
vehículos híbridos que usen electricidad y combustibles, etc.
La conservación del medio ambiente será, por tanto, en los próximos años, un
sector con mucho futuro y un foco de empleo de alto valor añadido. España
está centrando esfuerzos en reducir el 20% del consumo de energía, para
así equipararse a otros países avanzados de la Unión Europea. También va a
fomentar y potenciar otros sectores avanzados como la biotecnología, la
aeronáutica, los servicios de salud, la agroalimentación, la química,
etc.
La industria aporta actualmente el 17,5% del Producto Interior Bruto
(PIB) español, pero según el Gobierno, deberá crecer como mínimo al 20% de
la economía española en 2015. Nuestro modelo debe ser países como
Suecia, Francia o Dinamarca. La investigación debe ser fomentada y también
la colaboración entre la universidad y la empresa. La educación debe ser
también un pilar esencial a fomentar. Se hace necesario, por tanto, una
urgente reforma del mercado laboral orientada hacia la calidad, esto es,
fomentar la cultura de hacer las cosas bien.
Por el momento, el Gobierno ha anunciado ayudas directas para comprar
coches, y así poder impulsar la paralización del sector del automóvil.
También va a reducir cinco puntos del Impuesto de Sociedades para
aquellas empresas con menos de veinticinco trabajadores y menos de cinco
millones de facturación. También, en el terreno educativo, las aulas
dispondrán de pizarras digitales y conexión inalámbrica a Internet.
Los cambios en el modelo económico no van a tener consecuencias a corto
plazo, pero más vale tarde que nunca.